Indignación ha generado la muerte de “Maxi”, un perro de raza pekinés, que falleció por asfixia mientras era transportado en el maletero de un bus de la empresa Copetran. Aunque sus dueños habían cumplido con los requisitos para que viajara con ellos en la cabina, el conductor se negó a permitirlo y ordenó que fuera ubicado en la bodega del vehículo.
El hecho ocurrió en un trayecto entre Maicao y Medellín. Durante el viaje, los dueños intentaron revisarlo y darle agua, pero al llegar a su destino, Maxi fue hallado sin signos vitales. Las autoridades ya iniciaron una investigación, mientras la empresa anunció que revisará sus protocolos. El caso ha generado un llamado nacional para fortalecer la regulación del transporte de animales y evitar que tragedias como esta se repitan.




